viernes, 21 de agosto de 2009

GeDanzya

(Cuento incoherente, mal redactado, de torpe consistencia y pobre ritmo.)
(Abrir el paraguas.)


Entramos a la casa abandonada por idea de Jazmín, ella, Felipe, y tres desconocidos más, habían estado insistiendo frente a lo que aparentaba ser mi temor, entonces, para afirmar mi verdadero coraje, dije que si con un ímpetu que seguramente les habrá parecido desmesurado. Y ahora estamos aquí, frente a la puerta abierta.
Felipe es el primero en entrar, pobre, siempre tan obvio, y también es evidente que esta enamorado de Jazmín, pero él no sabe, no puede... ni sabrá. Yo me quedo al último para poder cuidarla –oh, mi dios, ¿esto es necesario?– entre otras cosas, pero sobre todo para evitar que se pierda en algún extraño recinto de esta colosal e inexplorada casa. Conociéndola, habiendo sido testigo de su nerviosismo –oh, mi dios, ¿es esto necesario?
Jazmín y yo entramos al cuarto, por lo que podemos ver, más iluminado de este primer piso. La luna, perseverante en su reflejo –oh, mi dios, tan cerca de ti–, permite que conozca como se ve Jazmín en un contorno de oscuridad. Hermosa, inundándonos en besos. Algunas estuatillas reposan distantes en todo este cuarto, y también puedo ver diferentes pinturas en los vitrales coloridos. En este momento (ya ha pasado más de un minuto desde que nos separamos) aparece uno de los desconocidos y comenta alguna cosa que probablemente sea importante, ya que Jazmín pregunta ávida, con los mismos sonidos con que el otro afirmó. Jazmín se va apresurada y siguiendo al forastero se pierden los dos en un insólito vuelco, oscuro e impredecible. Yo intento alcanzar los ruidos de sus pasos, y corriendo (lo creo, además, por una luz creciente) me voy acercando. Felipe –oh, mi dios, no sé como ni sé si fue él, pero no es mi culpa, te lo juro, oh, mi dios– pudo conseguir algunas velas, que se dictaminaron simétricamente en cada lado de la mesa que en este instante sostiene un extraño, antiguo pergamino. Felipe parece como indignado –oh, mi dios, ¿y si acaso nos ha descubierto?–, y me dice, confiando ingenuamente en mi, que me acerque a la mesa, y según su temblorosa voz tiene algo que mostrarme. Yo me acerco lentamente, obedeciendo la orden divina –la tuya, tu orden que he aceptado, oh, mi dios–. Leo las páginas que ya conozco del sagrado pergamino, y puedo comprender el comienzo del mandato –oh, mi dios, ¿serás tú el amo de tan preciosa grafía?– : El hombre religioso de este cuarto tomara el puñal que oculta en su cintura desde el principio de la medianoche, y matará a la mujer y a los cuatro hombres que lo acompañan.
Felipe se acerca por detrás al sujeto que lee el pergamino, y le dispara con un viejo revolver inglés en el medio de las vértebras, el hombre cae, con un golpe súbito y seco. Increíblemente suelta el pergamino antes de desmoronarse y el mismo queda en la posición original con la que él lo recibió. Felipe suelta rápidamente el arma, que cae junto al hombre, derrochando humo. Inmediatamente abraza a Jazmín y con la cabeza les dice a los otros que los dejen solos. Él la consuela y la convence, mientras ella gime y solloza vigorosamente, palpando con el rostro el relicario de Felipe, que ahora suple una ordinaria “J”, regalo de ese otro que han dejado de ver.
El hombre sigue inerte en el piso, y la sangre morada que nacía en su espalda se detiene, y comienza a volver a la misma, subiendo por la camisa púrpura. Jazmín y Felipe no ven esto, y los dos siguen abrazados, mientras van partiendo del salón. En el pergamino se dibuja con una antigua tinta dorada lo que antes era invisible; El hombre no leerá lo que aquí sigue, pero de todos modos deberá cumplir con lo que esta escrito. Uno de los mortales lo traicionara y lo matará, para hacerse con la hembra que tanto desea. (La sangre sigue volviendo hacia su espalda, lenta, arduamente.) Cuando todo se marche del cuarto este apéndice será revelado, aunque el hombre no lo leerá, y en eso consiste la prueba, la final, que decidirá su suerte o su desgracia. A él se le otorgará nueva vida por escasos momentos para poder realizarla. El otro mortal que lo traicionó ahora esta cruzando el camino de salida de esta iglesia, el hombre que esta aquí despertara en exactos veinte segundos. La prueba se basa en que él deberá controlar sus impulsos, y abocarse, después de mostrada la traición de la que son capaces los humanos, solamente, y por entero, a esta, su verdadera religión. Deberá controlarse, perdonar a los hombres, y conservar su calma, y en este caso se lo admitirá en el paraiso como mi depurado hijo, lejos al fin de cualquier imperfección humana. Pero si falla será enviado al infierno, como inaceptable vergüenza de esta auténtica y única religión. Como ejemplo para los otros tantos feligreses.
El pergamino concluye en esta última frase, debajo, unos extraños dibujos también aparecen desde una incorpórea tinta mágica. El hombre abre los ojos, se palpa incómodamente la espalda y descubre la secuela que dejo la herida. En ese momento se levanta, mira inspeccioso el cuarto vació, y seis segundos después decide salir del salón. Su rostro deja ver toda la ira que esta sintiendo, y antes de salir mira de nuevo el cuarto, con esa inevitable sensación de que algo le falta, pero finalmente retoma la marcha. Ya esta a unos metros de llegar a la puerta de calle, y con la mano izquierda corre el tambor del revolver inglés y pone dos nuevas balas que guardaba en el bolsillo derecho, cierra los ojos y sigue caminando así, sintiendo el revolver húmedo en medio de las dos manos juntas, envuelto en ese aire traslúcido que huele a humo y a esperanza, que huele a humo y a esperanza, oh, verdad, para ti, oh... mi Dios.

2007-11-16

Santiago Vega

9 comentarios:

  1. Voy a leerlo de nuevo. Ahora estoy apurada y no entendí algunas cosas. Vuelvo en cuanto pueda, pero calculo que no será hasta la noche. ¡No lo saques!!!!

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  2. Bueno, acabo de hacer una lectura más, y aunque el clima del cuento es seductor, me pierdo. Eso de "Oh, mi Dios,...." me está matando como un enigma sin resolver. Es cierto que son las tres y cuarenta y tres de la mañana y no estoy con mi mayor lucidez, pero para decirlo con pocas palabras, todavía no entiendo, así que volveré por acá a leerlo otra vez cuando- mi Dios lo permita- esté más despejada. Besotes

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  3. Bueno, entiendo lo obvio, pero no todo. ¿La voz que dice Oh, mi Dios...es el pensamiento del narrador? Yo pensé que él era el hombre religioso, pero no entiendo entonces por qué es Felipe el que saca el revólver. Hay más de un religioso? Qué quiere decir el relicario y qué es la "J" que ha sido sustituida? ¿Qué quiere decir el título? Lo busqué y no encuentro su significado. Please, explícamelo!

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  4. JAJAJAJA, se capaz que no lo escribí muy claro, el tipo esta contando la historia primero, vendría a ser como un Jesús moderno o algo así, pero despué que cae cambia el narrador a tercera persona, pero en realidad esa tercera es primera persona, es otro que también se piensa o realmente es ese otro Jesús, la "J" es la inicial de Jesús, y eso es como una metáfora de la verdadera religión que ahora es muy dificíl encontrar, que el tipo abandono lo que antes queria y como que poniendose una J piensa que esta haciendo verdaderamente religioso, pro a eso no le des mucha bola, lo importante de la historia es ese juego narrador protagonista narrador, imaginate que un pescador se pescara si mismo, es mas o menos eso
    ah GeDanzya es un titulo y palabra creada solo para mi entendimiento, jaja, na, es simbolico, un juego de palabras, pero en serio es solo para mi por una cosa que ta, no le busques significado, o dale el que vos quieras, para mi suena clarito a una danza, por este titulo cree otro, danzas plétoras, pro naa que ver, uff
    jeje
    besos

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  5. Pahhhhhhhhhhhhhh! No había entendido eso del cambio de narrador para nada. Lo de Jesús lo pensé, pero no se nota. Bueno, gracias por la explicación! ¡No te rías de mi jajaja! Te dejo acá esto por si te interesa. Pero te tenés que apurar si te vas a anotar. Besotes



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  6. Como soy mala no puedo dejar de hacer notar que habla de desvelar cuando en realidad se dice develar jajaja salvo que quieran despertar a las claves... jajaj¡Qué mal en un comunicado oficial!!!

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  7. Santiagovega:
    me gusta como suena todo junto tu nombre y apellido.
    Mirá que futuro!!! (que a la vez es mi presente):
    -¿A quién estás leyendo ?
    -A Santiagovega.

    Profecías aparte, estoy muy contenta de haberle "ganado" a Ro.
    Lo fui leyendo despacito, ya que te empiezo a conocer, y vi todo claramente. En lo único que erré fue que creí que la jota era de Jazmín.
    A este cuento le hallé un aire a Cortázar, lo cual es muy bueno.
    Como leo desde hace mil años, sé que todo escritor tiene sus influencias. Borges no sólo lo justifica, sino que dice que la literatura es una sola y los escritores meros canales.
    La otra vez y gracias a Fernando Terreno estuve leyendo cuatro espectaculares cuentos que son iguales pero diferentes, pertenecientes a cuatro escritores famosos..

    Entonces, si yo fuera periodista, te preguntaría:
    ¿Cuáles son los escritores que influyen en vos?
    Si yo escribiera no me libraría de la sombra de Borges ni de la de Cortázar,je,je, mejor no escribo.Hay que tener mucho talento para re crear una obra artística y convertirla en una nueva.



    Finalmente,este es el cuento que me ha gustado más.

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  8. Me declaro derrotada, ampliamente, por Miss Marple. Y a la vez, es un honor dicha derrota, en manos de una lectora (que estoy segura oculta una escritora) así.
    ¿Cuáles son los cuentos que mencionás, los publicó Fernando?

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  9. 1-El puente sobre el Río del Buho-Ambroce Bierce.
    2.-Las nieves del Kilimanjaro- Ernest Hemingway
    3.-El milagro secreto- Borges
    4.- El Hijo-Horacio Quiroga

    Ro: Fernando es un pozo sin fondo de conocimientos. Como yo tengo tiempo ,cada cosa que él escribe la busco después en internet.(estos cuentos están completos).

    A los dos,a vos y a Santiago: el cuento que tiene ahra publicado y escrito por él mismo es una maravilla.

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