(Detesto sentir estas cursilerias. Especie de confesión muy indirecta (se que ella nunca va a aterrizar acá), para alguien de quien pensé estaba enamorado hace algún tiempo.)
Existen en mi mente este número, este catálogo infinito de profundas emociones que ella me genera, su imagen, que siempre me gana. A veces tengo suerte y la escucho, a veces, también la veo mientras habla, con su postura natural, perfecta… ha de ser inalcanzable. Sus palabras, hasta sus bromas insulsas me conmueven. Si es que alguien me habla cuando la contemplo, ya dejo de escuchar, dejo de intentar ser un interlocutor simpático, me consagro a contemplarla hasta que ella entré en su clase y yo la pierda; como si ese lapso fuera una revelación, un regalo que Dios o el universo me conceden por no ser tan malo a veces. Me conceden ser el único que la aprecie de este modo. Y hay tantas prácticas anticipadas para hablarle, cada situación repasada en mi mente como una oportunidad única y sagrada. Siempre tomó valor y decido que lo haré, pero luego me olvido de quien soy, luego sé que ella me quiere… y entonces tengo miedo.
2009-09-15
Santiago Vega
domingo 15 de agosto de 2010
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Una belleza. Me siento un poco intrusa al leerlo, pues es claramente muy autobiográfico y personal, pero es también un hermoso texto literario vestido de confesión.
ResponderSuprimirMe parece que algunos verbos están con un tilde que no corresponde porque les cambia el tiempo verbal: "Ya dejó de escuchar, dejó de intentar ser un interlocutor..." ¿No es "dejo"?
Gracias
pa tenes razón, ya lo cambio, soy más malo pa la ortografía, jeje, gracias
ResponderSuprimirno sos intrusa, lo subí xq estaba revisando mis cosas y vi esto, q es de hace algún tiempo, pro ya no lo considero una catarsis, sino algo con un poco de valor literario, por eso lo subí, gracias por pasarte siempre
ResponderSuprimirA mi me gusta y no sólo como catarsis. Se disfruta mucho leyendo un texto tuyo escrito en primera persona. Le agrega más emoción. Yo ahora estoy escribiendo en primera y no estaba acostumbrada porque siempre usaba la tercera y me hace sentir muy cómoda.
ResponderSuprimirPaso siempre porque me gusta que escribas así. Besos
Santiagovega:
ResponderSuprimir¿por qué negar lo que vos llamás cursilerías?
está perfectamente descripta la situación de enamoramiento, hasta eso del miedo, que casi nadie se acuerda de mencionar.
Mi hijo un día escribió en su blog (media tinta.info)
-El triunfo será de los sensibles.
Cuando le aprobé calurosamente su filosofía,me dijo:
-sí, pero los insensibles no se darán cuenta, ja, ja
Te lo cuento porque me parece que perteneces al grupo de los sensibles, opción dura si las hay en el camino del éxito en este "mundocruel"
si, soy muy sensible, exagero lo que me pasa muchisimo, y el enamoramiento lo senti ya muchas veces, y demasiados textos guardo que lo expresan, no niego las cursilerias, pro yo estoy medio podrido de enamorarme temporalmente cada dos dias, pro no lo puedo controlar, jejeje, gracias por el comentario, pero no entendi el triunfo de que sera para los sensibles? la fama, el reconocimiento, explicamelo despues, gracias, besos
ResponderSuprimir